Con Vicky Ari nos conocimos en la oficina en agosto 2018. 

Pegamos onda al instante y tuvimos una primera reunión de 2 horas, charlando de todo, desde de su gatita, hasta llegar a lo que querían para su casamiento. Me acuerdo perfecto que me dijeron: «somos sencillos, queremos algo lindo, pero sin tener que demostrar nada, solo queremos pasarla bien con nuestra gente». Esto, sumado a que una parte de la fiesta venía de Córdoba (si no saben que soy fan de LA FIESTA que tienen los cordobeses no me conocen – mi pasión por los eventos nació trabajando en una empresa de Cordoba Capital, pero eso es material para otro post), me hizo convencer que quería ser parte de ese casamiento (porque sí, elegimos a nuestros clientes) porque juntos la íbamos a romper. Y así fue. 

Apenas antes de arrancar, se nos vino encima la devaluación más fuerte del peso desde 1989, por lo que nos tuvimos que volver a sentar a revisar números y trazamos un plan de trabajo para llegar perfectos. Y así pusimos la fecha: domingo 17 de noviembre 2019. 

Recorrimos varios salones, mate de por medio, y justo cuando estábamos por señar, Vicky nos propuso ir a ver uno que le había llamado la atención, fuimos (con la plata para señar porque el flechazo había sido fuerte) y el destino nos mandó una señal: No pudimos entrar porque los accesos están completamente destruidos y el auto de los chicos quedó encallado. Me acuerdo de la situación de mi cabeza carburando a 1000 por segundo, mientras tratábamos de destrabar el auto, repasando empresas de tractores y alquiler de 4×4 por si llegaba a ser ahí (plan B para ingreso de invitados) porque los veía tan convencidos… Despues de 5 minutos de bronca y de pensar qué hacíamos, los hice entrar en razón de que esa era una de las primeras cosas que nosotras como planners miramos y que ese camino estaba muy desmejorado y que iba a ser un problema; así que chistes de por medio, pegamos la vuelta en la ruta (post confirmación de disponibilidad) y confirmamos nuestro primer amor: Nuestra casa iba a ser Estancia Santa Elena. 

Y así fuimos armando un casamiento con un montón de momentos y detalles diferentes, que sorprendía a cada segundo, porque nuestra identidad, era que fuese inesperado, al punto que roce lo bizarro y muy pero muy divertido.  

Teníamos varios momentos muy marcados: 

  • La pre ceremonia: a los invitados los recibimos con una mesa de espumantes con diferentes intervenciones y cositas para ponerles, y también con una tremenda mesa de limonadas. 
  • Pero el chiste de esta pre ceremonia, era que teníamos una búsqueda del tesoro con pistas en carteles distribuidas por toda la estancia y 4 premios geniales. 
  • La ceremonia fue mágica, simbólica y diseñada paso a paso por un amigo de los chicos con mi ayuda, y con participación de varias personas. Ella, entró en un auto precioso, regalo sorpresa de uno de sus primos. 
  • La recepción, que fue en el frente de la fachada del casco de la Estancia, nos esperaba un DJ, luces, una barra de 4 metros y un atardecer que dió que hablar. 
  • Los chicos hicieron una entrada bien romántica y Pinterest a la luz de decenas de estrellitas y arrancamos con un amague de vals, para salir con todo con una tanda de baile al aire libre. 
  • Despues, la cena, fue en otro escenario, totalmente al aire libre y con 5 mesas imperiales sin asignación. Eso sí, los novios tenían lugar en las 5. 
  • Despues del video del civil, ellos hicieron su entrada y arrancamos con un asado tremendo.
  • Durante la comida, tuvimos dos show de stand up que estuvimos un año eligiendo y una pedida de casamiento de unos amigos. 
  • Al finalizar la cena, dimos paso a un brindis, con un cierre de fuegos artificiales y de repente: 
  • Al ritmo de «Bella Ciaio» entraron 6 actores disfrazados de La Casa de Papel y secuestraron a los novios (nunca pensé que iba a poner la frase «secuestro de novios» en un timing) y se llevaron a todos los invitados a punta de pistola a dentro de la carpa (que hasta ahora no se había visto) dónde nos esperaba una pista con todos los condimentos necesarios. Junto al show, los novios hicieron su entrada y no se paró más de bailar. 
  • Muchos papelitos, mucho CO2 y mucha fiesta, hicieron que nadie note que empezó a llover con todo! 

Les dejamos el video para que podamos revivirlo juntos!