Bel y Lean llegaron a nosotras después de probar con otras dos wedding planners. Buscaban algo muy específico: organización impecable, planificación al milímetro y un esquema de trabajo claro. Y ahí hicimos match.
Almas libres y divertidas, decidieron romper tradiciones y vivir su boda como una experiencia completa: cuatro días en el Valle de Uco, rodeados de la gente que más aman. Nos encargamos de todo: logística de invitados, hotelería, traslados y, por supuesto, cada detalle de su boda elegante, fluida, original y 100% ellos.
Delegar no les resultaba fácil —sobre todo cuando la novia es project manager—, pero terminaron confiando al máximo. El gran día fue una montaña rusa de emociones, coronada con un final a las 4 de la mañana, pogo incluido, y la novia celebrando: “¡Ganamos!”.